Kosta Boda Art Gallery

Anna Ehrner

Anna Ehrner intenta capturar el lado más delicado del vidrio. Recupera las capas finas y las olas del vidrio fundido y continúa moldeándolo a pesar de que la masa llega a endurecerse. Anna Ehrner es sinónimo de movimiento. Busca algo que no existe.

Arrodillada en el taller y rodeada por un grupo de artesanos, dibuja en el suelo de cemento utilizando un trozo de tiza. Los movimientos son grandes y rápidos. Señala, explica y se expresa utilizando todo su cuerpo. Un nuevo jarrón está en producción y las muestras van llegando sucesivamente. El jarrón es bastante alto y púrpura transparente. El diseño de la forma es típico de Anna Ehrners. Una forma simple y limpia con un apéndice pronunciado. Un mensaje, una marca y, sobre todo, movimiento. Esta vez la forma es la de una tortuosa malla de vidrio clara e irregular que recubre el jarrón. Este modelo en particular está ya pre- reservado por la legendaria Bloomingdales de Nueva York y pronto recibirá un nombre.

Este año se cumplen 40 años desde que la joven y recién graduada Anna Ehrner comenzara en Kosta Boda.

  • Nunca me canso de esto, dice Anna.

Nos describe su tarea:

  • Se trata de producir formas limpias y simples que muestren lo que el vidrio puede ofrecer. Entonces dejo que el vidrio fluya libremente de forma atrevida.

A Anna le encanta experimentar y no tiene miedo de sobrepasar los límites. A veces incluso va demasiado lejos.

  • En esos casos retrocedo un par de pasos y sé exactamente donde tengo que parar la próxima vez.

En busca de algo que no existe

  • Yo no soy exactamente una artesana, dice ella.

La fuerza no está en las manos, sino en el placer de crear y en la necesidad de expresarse. Quiere descubrir cosas nuevas. Desarrollar técnicas. Experimentar.

  • Estoy buscando algo que no existe pero que creo que debería existir. Así que trato de crearlo.

Lleva hacíendolo desde que era una niña. Desde que tiene uso razón ha estado ocupada construyendo cosas. Anna Ehrner es la segunda más pequeña de una familia de cinco hijas. Todas niñas.

  • Mamá era increíblemente creativa, explica Anna, pero su área de especialización se limitaba en su mayoría al hogar. Papá era único solucionando problemas.

Al parecer Anna ha heredado lo mejor de cada uno.

Sus padres inventaron diversas actividades para fomentar la creatividad de Anna y cuando tenía 13 años recibió un torno de alfarero. Se sentaba en el sótano a hacer los cuencos y tazas que siempre quiso tener. Así es como ella era con todo. Si le faltaba algo, intentaba crearlo de inmediato. Poco importaba el material.

  • La ropa que me gustaba no existía, así que la cosía yo.

Anna hacía joyas, tejía alfombras , hizo sus propios zapatos e incluso llegó a coser una chaqueta de cuero. Trabajó con textiles, cuero, papel, cartón, hilo, pintura, metal, así como con barro y cualquier otro material que pudiera estar disponible.

Cuando Anna fue madurando tomó un curso de verano de cerámica y después solicitó un curso de cerámica y vidrio en la Konstfack ( la universidad de arte, artesanía y diseño más importante de Suecia). Fue aceptada en el primer intento.

Vallien era estricto

El director de la sección de cerámica era Bertil Vallien.

  • Él era un profesor muy bueno, dice Anna, pero increíblemente estricto. Si uno no se presentaba a las ocho en punto, era mejor presentarse en absoluto según él.

Vallien la recomendó para el puesto de asistente de Ann Wolf. Después de seis meses Anna se dio cuenta de que el vidrio era el material con el que quería trabajar. Había encontrado su material y le encantaba trabajar en la fábrica de vidrio. Fue invitada a quedarse. Recién graduada y feliz, estaba completamente llena de fuerza y creatividad.

Sin embargo , todo comenzó con una decepción.

En aquel entonces, hace unos 40 años , Kosta Boda tenía el control de una serie de empresas, tales como Boda miljön (ecológica), Boda Nova, Kostalampan (lámparas) y Boda Smede (hierro forjado). Por aquel entonces querían vender Kostalampan para dar paso a una nueva boutique con autoservicio. Tenían cierta competencia de Orrefors que acababa de abrir. Allí, la gente iba con grandes carros de la compra que llenaban ellos mismos con vidrio a precios razonables. Kosta Boda no quería quedarse atrás. Sin embargo, no pudieron encontrar ningún comprador para la compañía de lámparas. Producir una lámpara que fuera un éxito de ventas haría todo más sencillo. El presidente en aquel entonces, Erik Rosén, era un hombre con una inmensa creatividad. Durante este período, sólo había diseñadores masculinos por lo que vio una oportunidad en Anna.

  • Eres una mujer, dijo, ¿podrías llegar a crear una lámpara que atrajera a las masas? Él creía que un diseño con un toque femenino aumentaría la demanda.

La lámpara maldita

Anna se encontraba profundamente entristecida y decepcionada. Había dado por sentado que trabajaría en la fábrica de vidrio y no deseaba otra cosa. Sin embargo llega el jefe y decide que cree una maldita lámpara. Ella intentó negarse, pero Rosén fue persistente.

  • Si tienes éxito con este proyecto, te prometo que podrás continuar con el vidrio más adelante, le dijo.

Anna aceptó y decidió tomárselo como un reto. Hasta entonces, Kosta Lámparas producía casi exclusivamente lámparas en diferentes metales. Esto incluía lámparas como Hinken y Comet, que hoy en día son clásicos.

Anna quería usar otros materiales.

  • Yo quería hacer algo en materiales naturales más cálidos, en contraste con el duro y frío metal. Sin embargo, no de la forma femenina que Rosén había imaginado: algo con volantes y encajes.

Terminó siendo un cuerpo de dos anillos de madera curbada, y entre ellos una tela con costuras gruesas. La lámpara en forma de falda o taza acampanada fue llamada la lámpara Anna. Fue un éxito inmediato. Sobre todo en lugares públicos en los que normalmente se necesita una mayor cantidad. Anna Ehrner acababa de crear un bestseller lo que impulsó que Ateljé Lyktan comprase Kostalampan. Kosta Boda abrió una tienda con autoservicio y Anna acababa de mostrar su valía. Rosén sabía bien lo que hacía.

  • La lámpara se convirtió en mi pasaje al vidrio, dice ella.

Una pausa de la funcionalidad

Anna Ehrner tiene una capacidad probada para el éxito. Crear vidrio atractivo para las masas sin tener que comprometer su propio gusto o su intuición.

-Me tiene que gustar personalmente lo que hago, si no, no sale bien.

Algunos ejemplos de sus éxitos más clásicos. La serie "Line", es un diseño simple con una línea de cristal montado en la superficie que da vueltas alrededor del recipiente en un uno y tres cuarto de vuelta . "Line" fue un éxito inmediato y todos en la fábrica de vidrio estaban encantados de que esto garantizara al menos varios meses de valioso trabajo. Hoy en día "Line " ha roto todos los récords. Se ha producido durante más de treinta años e incluso se ha exhibido en el Museo del Louvre en París.

Otros ejemplos de exitoso vidrio son las series “Atoll" y “Contrast" . Con sus velos teñidos, éstas series también muestran la capacidad inventiva de Anna Ehrner. La técnica de crear el efecto de velo con color en el vidrio es su innovación personal.

A veces, sin embargo, Anna necesita alejarse de la producción de vidrio útil y tomarse un respiro de la funcionalidad.

  • A veces es bueno ignorar funcionalidad, dice ella. No pensar si vale la pena o no. Sólo bucear y enloquecer .

Una de las esculturas de Anna se llama " Meditation ". Anna posee una habilidad especial para dejar a los espectadores boquiabiertos. Despierta algo. La escultura consta de un arco redondo de aproximadamente 30 cm de ancho en vidrio esmerilado. El interior es cóncavo, tiene forma de cuenco, como una cuna redonda. Dentro yace completamente inmóvil, una esfera de cristal transparente. Asentada allí como si estuviera esperando algo. Casi necesita uno controlar la tentación de extender la mano y tocar la esfera. Sólo un pequeño empujón para ponerla en movimiento. Hacerla rodar hacia delante y atrás en su cuna. La necesidad es tan grande que en la tienda de vidrio tuvo que ponerse un cartel que decía "No tocar la escultura". Esta señal no se puede encontrar en ninguna otra obra de arte.

Anna Ehrner lo ha logrado. Ha llegado a crear el deseo en la mano.

By Eva-Pia Worland (translated by Kosta Boda Art Gallery)

Lee mas Ocultar información
Reproduce el video